viernes, 9 de octubre de 2009

Texto de la ponencia: uni 2.0


¿Qué puede ser la Universidad 2.0?: visión y estrategias de actuación
Andrés Pedreño Muñoz
Instituto de Economía Internacional
Universidad de Alicante
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Introducción

Agradezco a la UIMP y muy especialmente a Pablo de Castro la invitación a este interesantísimo curso que me permite reflexionar y compartir con todos ustedes unos temas que me apasionan desde hace años. Este es el índice de temas que voy a tratar.


Índice

  1. ¿Por dónde empezar? El modelo de Universidad
  2. Lo que no puede ser la Universidad. Experiencias y lecciones desde la web 1.0.
  3. El camino hacia la Universidad 2.0: estrategias y pasos
  4. Recapitulación y conclusiones




I. ¿Por dónde empezar? El modelo de Universidad

Estamos asintiendo a una auténtica revolución de instrumentos, estilos de trabajo, comportamientos sociales, donde las nuevas tecnologías son el elemento inductor e impulsor por excelencia.

Para saber realmente la respuesta universitaria y el papel de las universidades ante estos fenómenos creo que debemos esbozar mínimamente el modelo de universidad deseable e incluso exigible, socialmente hablando.

Me gustaría dejar claro que la Universidad 2.0 no es una opción para nuestra universidades sino realmente algo más importante. Quizás y sin que suene exagerado un recurso fundamental para su supervivencia.

En la actualidad planteamos reformas como la del Espacio Europeo de la Educación Superior (Plan Bolonia) que reabren el debate sobre el modelo de Universidad pero que no abordan los cambios de fondo que necesitamos.

Las reformas emprendidas, tanto desde dentro como desde fuera, no parece que vayan inducidas por las necesidades sociales de cambio y de transformación estructural que vivimos en nuestros días. Ni tampoco que la nueva cultura digital se haya establecido como plataforma y guía de tales cambios.

Universidades con resistencia a los cambios

Quizá debemos ser autocríticos para poder progresar. Muchos observadores tienen la sensación que las universidades se han despegado de todo aquello que lleve consigo cambios estructurales de entidad. Frecuentemente se habla de endogamia o incluso de crisis generacional. Yo me decantaría por la complejidad que entrañan la introducción de cambios en nuestras universidades. Quizás por la consolidación de un modelo de universidad conservador no suficientemente sensible a practicas innovadoras y a la introducción de cambios. Esto es lo que probablemente debemos cambiar prioritariamente.

Vivimos tiempos de grandes convulsiones inducidas por el agotamiento de un modelo histórico de crecimiento económico -hoy en aguda crisis- y por la introducción de nuevas formar de competir, trabajar, progresar, en suma de vivir. En este marco económico y social, las nuevas tecnologías, las tecnologías de la información están sacudiendo hábitos sociales y fomentando una brecha entre una nueva economía (hoy ya de más clara configuración y ligada al conocimiento) en contraposición a una "vieja economía", ligada esta última no sólo a sectores tradicionales sino a formas y estilos de trabajo y vida en general cada vez más obsoletos y superados.

A todo esto hay que sumar las exigencias de competitividad asociadas a la globalización y las nuevas reglas del juego marcadas por la sociedad del conocimiento. Todo esto reclama, cada vez más con más urgencia, y un nuevo modelo de universidad.

Voy a tratar de sintetizarlo en cuatro rasgos muy sencillos:

  • Una universidad internacionalizada y global1. Nuestras sociedades deben sobrevivir en un mundo global. Nuestras empresas, nuestro trabajo y nuestro bienestar dependen en gran medida que aceptemos las exigencias que se derivan de la internacionalización y la globalización económica. Si las universidades no piensan globalmente y asumen las exigencias de competitividad que se derivan de ello no están cumpliendo su misión social. La globalización, la escala global ha incrementado la tensión innovadora, los cambios y la capacidad de crear y progresar . Es imprescindible tender redes e integrarse en el espacio exterior. ... Hemos mencionado las exigencia de competitividad y esto nos lleva al siguiente punto.

  • Una universidad radicalmente diferente en términos de calidad y competitividad. Si nuestras empresas tienen la obligación de ser competitivas para sobrevivir ¿qué hay de nuestras universidades? ¿pueden, deben aceptar en reto de ser competitivas?. Sin duda esto reabre debates tan interesantes como los de la medición de la calidad y la competitividad.

Al respecto, no podemos admitir indicadores endógenos e instalarnos en la autocomplacencia. Cuando hablo de calidad y competitividad me estoy refiriendo en términos de su contribución real y efectiva a la sociedad. Ilustraré esto diciendo que aparte de autocomplacernos con el Journal Citation Reports (JCR) deberíamos aceptar que también se midieran nuestros resultados con indicadores tales como, por ejemplo, nuestra capacidad exportadora de bienes de alta tecnología2. Este tipo de indicadores revelan una gran debilidad tecnológica para una país como España y una insostenible base exportadora en nuestro sistema económico.

Las universidades debemos tomar iniciativas radicales para incrementar nuestra competitividad docente e investigadora. En mi opinión no se trata homologar títulos o cambiar la fisonomía de nuestros centros o escalar puestos en los índices de publicaciones científicas. Hay que ser más ambiciosos en nuestros objetivos y reformas. Por ejemplo, ¿es planteable en un país como España que dos o más universidades puedan fusionarse?. Si lo hacen las empresas buscando nuevas ventajas y fortalezas, nuevos nichos.. ¿Por qué no las universidades? No es un tema que haya sacado al azar, en Finlandia, por ejemplo, se ha producido una inteligente iniciativa al respecto.3

Las universidades tienen que perder la aversión al cambio para ser competitivas. Y quizás estos cambios deban incentivarse por los poderes públicos.

  • Una universidad abierta, comprometida en el objetivo de combatir los compartimentos estancos y cerrados. Los modelos cerrados quedan estancados, obsoletos y carentes de competitividad. Es lo que le pasa a los sectores de la vieja economía y a muchas de sus empresas.

Casi me atrevería a plantear que si las universidades, no las abrimos sin restricciones corremos el riesgo de acabar encuadradas dentro de esa "vieja economía": escasa capacidad de innovación, debilidad de la demanda, competitividad cada vez menor frente al exterior.. Y es que algunos de estos indicadores los estamos percibiendo en la actualidad.

  • Una universidad comprometida socialmente en el liderazgo de la sociedad del conocimiento, la innovación y el desarrollo de las NT. Sería paradójico que, en el marco de la sociedad del conocimiento, las universidades no asumieran el protagonismo y liderazgo "natural" que le corresponde. Todos los economistas aceptamos ya que la economía del conocimiento es la principal fuente de competitividad de las empresas (especialmente en las economías avanzadas). Las universidades debemos de aprovechar esta gran oportunidad que nos convierte en protagonistas del futuro.

En resumen, nuestros países, nuestras sociedades, necesitan universidades de calidad, competitivas, internacionalizadas, abiertas, innovadoras y capaces de asumir el liderazgo en la sociedad del conocimiento.

No sé si esto planteado así, suene a muchos un innecesario "brindis al sol". Pero, teniendo en mente estas ideas, si participamos de estos objetivos, hablar de la universidad web 1.0 y universidad web 2.0 adquiere mucho sentido.




II. Lo que no puede ser la Universidad. Experiencias y lecciones desde la web 1.0.

La web 1.0 y su complicidad con el modelo de universidad tradicional

Las universidades en general fueron bastantes diligentes en la introducción y desarrollo de las nuevas tecnologías, especialmente Internet en los noventa y a principios de esta década4. Era el ámbito de lo que hoy conocemos como la web 1.0.

¿Por qué fue fácil introducir la web 1.0? Pues quizás porque se adaptaba bastante bien al modelo de universidad vigente. Requería de pocas reformas. No alteraba el status quo de prácticamente nada y nos daba una buena imagen relacionada con la tecnología y la modernidad. Y, lo más significativo, se hizo cómplice de nuestras limitaciones.

También nos resolvía problemas operativos importantes. En el ámbito de la gestión, la Universidad del papel, de los trámites burocráticos estaba ahogada, casi colapsada, en sus propias limitaciones. Las nuevas tecnologías nos permitieron superar el mencionado colapso. Aun así todavía hoy restan hábitos chocantes de viejas etapas5.

Los campus virtuales se configuraron bajo esquemas cerrados. De hecho la mayoría de los hoy vigentes reproducen con bastante fidelidad nuestros modelos administrativos y docentes vigentes. Paradójicamente, las nuevas tecnologías, Internet y la sociedad de la información estaban dando cobertura a un modelo de universidad cerrada.

Incluso bajo estos supuestos, muchas iniciativas universitarias fueron incluso en dirección contraria a lo que red determinaba según hemos visto claramente todos a posteriori. Recordemos los intentos de hacer "negocio" con formación online. Atrás han quedado relevantes inversiones, consorcios (de las mejores universidades del mundo, no sólo españolas), etc. en un intento de parcelar y comercializar el conocimiento en esquemas cerrados.

Crisis de las punto.com y progresiva aparición de la web 2.0

La crisis de las punto.com a finales de los noventa y principios de esta década fue eldesencanto de la vieja economía en su apuesta por Internet y las nuevas tecnologías. Las universidades participaron también de ese desencanto. Esto, a mi juicio, llevó consigo una cierta reafirmación de "viejos principios" y quizás la creencia de que el cambio no era ni urgente, ni quizás tan necesario o importante.

Pero, la red, los nativos y los inmigrantes aplicados y entusiastas siguieron trabajando en un modelo de web muy diferente del que tenía en mente la "vieja economía":

  • Gratuidad, apertura y máxima difusión
  • Absoluto protagonismo activo del usuario y desarrollo de sus capacidad de interacción
  • Auge del trabajo colaborativo
  • Esquemas ágiles y atractivos de relación social, construcción de la primeras redes sociales.

De alguna forma la red, la web 2.0 va adquiriendo unas características que van en contra de algunos de los fundamentos de nuestro modelo de Universidad actualmente vigente. La web 2.0 no es neutral, al estilo que lo era la web 1.0.

Las exigencias de la web 2-0 no son compatibles con algunas de nuestras costumbres más señeras: aprendizaje pasivo del alumno en las aulas, ausencia de interactividad o de trabajos colaborativos o en equipo, sistemas cerrados profesor-alumno, grupos de investigación conformados como sanedrines académicos cerrados y con escaso compromiso social...

Me atrevería a sostener que quizás por estas razones la web 2.0 ha sido adoptada, hasta el momento, de una forma light por nuestras universidades. Y este es en realidad el fondo del problema.

¿Reticencias universitarias a la web 2.0?

Aunque todos conocemos experiencias de éxito, proyectos e iniciativas universitarias relacionadas con la web 2.0, la extensión de este fenómeno en las universidades es más bien débil.

Las formas más sencillas y ya clásicas de la web 2.0 como los blogs universitarios o las wikisapenas han calado en grupos reducidos de universidades, profesores o alumnos. Incluso las propias redes sociales, nacidas en entornos estudiantiles o universitarios6 no parecen asumirse de forma masiva o incluso entusiasta por parte de la comunidad universitaria, especialmente en materia de docencia o investigación. Hacemos blogs, wikis, y praticamos "facebooking" pero como algo relativo a la extensión universitaria o incluso totalmente ajeno a lo universitario.

En cierta forma, la universidad actúa como inmigrante digital ante el fenómeno web 2.0 y las redes sociales. Incluso con un comportamiento no exento a veces de minusvaloración.

Al margen de los blogs de alumnos o profesores, la existencia de alguna wiki especializada, la docencia o la investigación apenas han sido "contaminadas". Seguimos en nuestros campus virtuales, prodigamos críticas a las nuevas propuestas (con la wikipedia algunos profesores se llegaron casi a rasgar las vestiduras) y como mucho adoptamos estas nuevas herramientas para temas complementarios o secundarios. Hacemos talleres, seminarios o debatimos sobre la web 2.0 y las redes sociales... Pero la forma en la que enseñamos o investigamos apenas se impregna de esencias 2.0.

Con el concepto de red social creo que estaría esbozándose, tal como se ha comentado acertamente por Marc Prensky, la existencia de una importante brecha digital entre los alumnos y la academia. Aunque no es sólo que la educación de nuestros instructores, inmigrantes digitales, "hablen una lengua anticuada (de la edad pre-digital) y estén luchando para enseñar a una población que habla perfectamente una nueva lengua". Esto aun siendo importante, no lo es todo.

El problema de fondo es el conflicto de intereses de la web 2.0 con el modelo de universidad de la "vieja economía". . A mi juicio habría que empezar por superar este problema que adquiere tintes políticos e institucionales...y que quizás es evitable.

Insisto en que, al margen de las limitaciones de un profesorado "inmigrante digital" frente a unos alumnos "nativos digitales", se puede y se debe avanzar rápidamente en un modelo posibilista.

En este sentido definiria la universidad 2.0 como:

"una universidad académicamente emprendedora, capaz de integrar tecnologías y aplicaciones Web 2.0 en todas sus actividades universitarias, especialmente ladocencia y la investigación, y decidida a implementar entre sus colectivos la filosofía innovadora y creativa definitoria de la web 2.0"



III. El camino hacia la Universidad 2.0


Afortunadamente hay universidades que están haciendo sus deberes dentro y fuera de España. En este sentido es muy satisfactorio comprobar que en la UIMP hoy no solamente estamos en un seminario sobre la Universidad 2.0 sino que su plataforma tecnológica predica con el ejemplo siendo pionera en este tipo de propuestas en España con la puesta en marcha de una red social (red social UIMP).

La Universidad de Wisconsin ha aplicado la web 2.0 a todo su sistema, integrando su fondo bibliotecario y de investigaciones publicadas con datos sobre el profesorado utilizando ruby rails.

Me gustaría destacar aquí en relación a la web 2.0 y la universidad que hay un problema derivado del factor tiempo y la velocidad de los cambios. La globalización y red como instrumento de difusión imponen cambios profundos y rápidos.

Por poner un ejemplo, el debate y las reservas conservadoras sobre la propiedad intelectualdel que nuestras universidades parecen ser cómplices pasivos quedará fulminado en muy poco si introducimos estilos y herramientas de trabajo eficientes tipo web 2.0. El desarrollo del open source o los métodos de trabajo colaborativo hacen inservibles conceptos jurídicos surgidos de las limitaciones de la imprenta tradicional, las características de la difusión y los métodos de trabajo ligados al papel. La edición digital tipo 2.0, impondrá formas, modelos y normas -si llega el caso- muy diferentes. Dicho claro y en breve. el debate actual sobre la propiedad intelectual es bastante estéril, quedará obsoleto en muy poco tiempo.

Las universidades se preocupan o debaten aspectos que son absolutamente secundarios. Hay que canalizar nuestros esfuerzos por caminos más productivos. Lo importante es acelerar los cambios 2.0. como fuente de eficiencia para el progreso del conocimiento.

También es importante acometer los cambios en la universidad de una forma integradora y masiva. A mi modo de ver hay que evitar otra brecha entre un profesorado minoritario y entusiasta y entregado a la causa (que habla del décalogo del profesor 2.0, defiende wikipedia y Youtube) y la otra parte entregada al ejercicio de severas y descalificadoras críticas hacía las citadas herramientas.

Los cambios tienen que involucrar a la institución. En mi opinión no es aconsejable que se hagan al margen de los rectorados. O que algunos jóvenes investigadores, tengan que alejarse de las recomendaciones de sus maestros por defender los cánones de la llamada Ciencia 2.0.

Un camino tecnológico y presupuestario más fácil

Además los cambios ligados a la web 2.0 son de un signo bien diferente a los que caracterizaban a la web 1.0. Estamos hablando de cambios experimentales y de bajo coste.

Si hablamos de costes, las universidades no deberían temer entrar en el mundo 2.0. En absoluto hay que relacionar su aplicación a las inversiones y esfuerzos pasados ligados a la web 1.0. por parte de entidades privadas o las propias universidades.

Para poder adaptarse al mundo 2.0 lo más importante es perder el miedo al cambio. Por definición la 2.0 es experimental y temporal....(hasta que llegue 3.0) y, a diferencia de la 1.0, no hace falta realizar grandes inversiones o comprar costosos soportes y software. El gran atractivo de la web 2.0 es que muchísimas aplicaciones son gratis, de código abierto.

Las claves para tener éxito en el ámbito de la web 2.0 tienen que ver con conceptos como flexibilidad, atrevimiento, entusiasmo y la habilidad para crear entornos capaces de reinventarsesi hace falta.

Diez pasos para introducir la web 2.0 en las universidades


Cinco pasos básicos

  • Mentalizar a nuestros profesores de que el conocimiento es abierto. El nuevo principio de la economía del conocimiento es irrenunciable: "el conocimiento que se comparte crece y mejora". Esto los tienen hoy más claro los chefs de la cocina creativa que algunos de nuestros profesores.

Al respecto me gustaría la importancia de dos iniciativas: una del MIT impulsada a principios de esta década y denominada OpenCourseWare (OCW) y la otra una plataforma de transferencia de tecnología que surgió de Innocentive y que actualmente se plasma en un proyecto iberoamericano "Innoversia".

OCW es sencillamente la iniciativa de invitar al profesorado de una universidad (el hecho de que el proyecto lo iniciara el MIT tiene mucha relevancia simbólica) a poner sus materiales docentes en la web, en un sistema abierto, claro y accesible para el alumno de cualquier universidad (o para al público en general). Innoversia es una plataforma que persigue hacer interactuar a investigadores y empresas, a oferentes y demandantes de I+D+I (para un poco más detalle ver OpenCourseWare: Consorcio en beta e Innoversia: demandas y ofertas de investigación)7

El valor de ambas propuestas, todavía con elementos definitorios de la web 1.0, es que rompen barreras dentro de las universidades. Barreras entre profesor y alumno; entre investigadores y empresas. Créanme que si tuviera alguna influencia política aconsejaría apostar de forma muy fuerte por estos dos proyectos.Su implantación y desarrollo reportarían muy notables beneficios no solo para nuestro sistema universitario sino para nuestro país.

  • Orientar nuestros campus virtuales a tareas administrativas y a la reingeniería de procesos jurídico-administrativos. Tal y como los concebimos estamos poniendo puertas al campo. Mientras que la sociedad proclama la libre difusión del conocimiento nosotros, en el ámbito universitario, lo encerramos en compartimentos estancos. Créanme que los alumnos y la sociedad comprenderán esto cada vez mucho menos.

  • Fomentar y dar incentivos a la introducción de herramientas web 2.0 de fácil comprensión: blogs wikis, etc... Aunque en mi opinión los blogs o las wikis son herramientas de transición entre las web 1.0 y la 2.0, estas herramientas pueden contribuir a facilitar un "entrenamiento" hacia metas más ambiciosas.

  • Fomentar y dar incentivos a la creación de redes abiertas. Especialmente de redes virtuales de profesorado a través de las herramientas web 2.0

  • Pasar de un modelo basado en la evaluación del rendimiento individual a un modelo mixtoque dé cabida al trabajo colaborativo y a otras formas de aprendizaje y aptitudesdefinitorias de la web 2.0.


Cinco pasos más avanzados. Me limitaré a resumir algunas líneas:

  • Apuestas decididas por el aprendizaje activo. Cambiar radicalmente los métodos de enseñanza pasiva por métodos interactivos, atractivos, experimentales, de bajo coste, moldeables y flexibles, siempre en el marco del aprendizaje activo.

  • A reglón seguido y derivándose del paso anterior, dar el mayor protagonismo y capacidad de iniciativa al alumno en los procesos de aprendizaje y en la toma de decisiones. Esto significaría la necesidad de abrir bastante las puertas desde un vídeo de Youtube a artículos, experimentos y debates online, etc. donde los alumnos construyen sus propios sistemas de aprendizaje.

  • Desarrollar redes especializadas de aprendizaje abiertas donde sea relevante la interacción del alumno con otros alumnos (de dentro y fuera de la universidad), fomentar el trabajo colaborativo.

  • Integrar de lleno el concepto de red social en el ámbito universitario. Aprender de las herramientas y recursos de las redes sociales... Profundizar en la cultura de compartir y hacer progresar el conocimiento.

  • Dejar que nos enseñen los "nativos digitales" cómo quieren aprender... Sería un indicador de que hemos logrado un plena integración del profesorado. Que estamos en la Universidad 2-0


El factor institucional: un reciente ejemplo

Alguien puede estar planteándose si las universidades tienen la capacidad institucional y operativa para reconvertirse como universidades web 2.0.

Creo que en este sentido, lo principal es potenciar un marco donde los defensores de la filosofía 2.0 puedan impulsar con una razonable libertad sus proyectos y propuestas en el ámbito universitario y seleccionar aquellos campos que provoquen más receptividad colectiva.

Un excelente ejemplo de aplicación de la web 2.0 a la Universidad es la herramienta BibApp, inicialmente diseñada en la Universidad de Wisconsin-Madison y posteriormente trasladada y ampliada para otras universidades (Cornell, Illinois etc.). Es un interesante modelo de un servicio de información 2.0 flexible e innovador en el contexto universitario. La idea es muy sencilla:

  • El sistema está basado en una herramienta gratis y de código abierto Rails, aplicación que se utiliza actualmente en muchas redes sociales 2.0 como twitter, mis-recetas.org8 etc. BibApp emplea Rails para construir una base de datos bibliográfica para almacenar información sobre publicaciones, al estilo de cualquier biblioteca virtual.
  • Luego se extrae información del servidor donde se ubica el directorio sobre el personal docente e investigador de la(s) universidad(es), agrupándolo en grupos genéricos (departamentos, equipos de investigación, facultades....).
  • A continuación, utilizando los nombres del personal docente e investigador, áreas de interés, investigaciones realizadas y los temas especializados y palabras claves de sus investigaciones, estudios publicados en forma digital, además de citas recogidas en las mismas, etc. etc. .
  • También se almacenan las citas recogidas en todas las publicaciones y estudios publicados en medios digitales, co-autores y otros datos archivables.

Una vez recogida toda esta información en un sistema tipo Rails, se puede hacer un sinfín de actividades y búsquedas complejas. Por ejemplo:

  • Partiendo del directorio de asignaturas o campos de especialización, se pueden generar nubes de tags que demuestran los temas de mayor interés de docentes individuales, equipos de investigación o departamentos.
  • Crear un timeline que demuestra la evolución de temas de interés de un individuo, equipo o departamento.
  • Por supuesto, mostrar todas los estudios publicados por un individuo, equipo o grupo
  • Utilizar un DOI (Identificador de Objeto Digital) para generar URLS, acceder al archivo o enlazar a una cita.
  • Buscar un campo y encontrar profesores que investigan el mismo tema.
  • Acceder a la página web de personas identificadas o enviarle un correo desde los resultados de la búsqueda.
  • Comprobar si las personas identificadas por la búsqueda estén conectadas y, si es así, chatear con ellas en tiempo real
  • Ver como se reparte la actividad investigadora de personas o equipos en términos de porcentaje de publicaciones en artículos, en libros o en conferencias
  • Partir desde la búsqueda de un investigador para llegar a su departamento, centro, universidad, grupos interuniversitarios a los que pertenece
  • Utilizar la información para crear gráficos de redes
  • Recibir noticias RSS o alertas sobre nuevos estudios publicados por personas, grupos, departamentos o universidades

De alguna forma, este ejemplo muestra como pensar en términos web 2.0 puede revolucionar nuestras bases de datos para hacerlas interactuar en términos de una red social. No necesitamos importar modelos genéricos tipo FacebooK, Tuenti para el ámbito universitario. Si dejamos pensar a nuestros nativos e inmigrantes aplicados tendremos propuestas muy potentes y genuinamente universitarias.

En la presentación de BibApp ya en 2007, sus creadores reconocieron que el código eraexperimental, pero esta es la esencia y fortaleza de la web 2.0. Siempre será experimental, al ser código abierto mejorable por terceros y al estar expuesto a las tendencias y exigencias de su comunidad de usuarios.

BibApp se realizó con un bajo coste. En cuestión de meses con un presupuesto de tan solo $10.000 dólares y con unas cuantas personas motivadas. A pesar de no requerir inversiones multimillonarias, está sirviendo para revolucionar el sistema bibliotecario en las universidades norteamericanas, aunar los directorios de personal, departamentos con los fondos bibliotecarios y aportar la vertiente 2.0 (usuario decide qué, cómo y cuándo) al sistema de información universitaria.


IV Conclusiones

Para concluir sintetizaré lo expuesto en unos pocos puntos:

1. El debate universidad 2.0 es absolutamente relevante en estos momentos si queremos aspirar a un modelo de universidad que suba al tren de la sociedad del conocimiento y laglobalización y sus exigencias. Esto es una universidad competitiva, capaz de dar respuestas a los cambios estructurales en nuestro modelo productivo en crisis. Las Universidades deben ser el recurso fundamental de la sociedad del conocimiento. Esto será una misión imposible sin la medicina 2.0.
2. Un cambio integral, sin brechas en el profesorado. Tenemos que crear una conciencia universitaria, de todos los colectivos universitarios, capaz de superar modelos cerrados, modelos web 1.0 y por tanto vencer las reticencias institucionales y colectivas al cambio. Debemos integrar al conjunto del profesorado. Vivimos una escalada, una brecha entre grupos entusiastas 2.0 y una "resistencia" de una importante masa de profesorado, aunque incluso, los primeros cuenten con el apoyo a a corto plazo de los nativos digitales.
3. La web 2.0 es una nueva forma de pensar y de enfocar el progreso del conocimiento. La docencia y la investigación deben asimilar estos nuevos fundamentos abiertos y donde la "inteligencia colectiva" está llamada a desempeñar un papel importante.
4. Sería muy recomendable dar incentivos públicos a las universidades a la hora de propiciar cambios en el modelo universitario y esbozar estrategias efectivas que falitaran la introducción de los cambios.
5. Adaptar las herramientas 2.0 con un enfoque universitario. La comunidad universitaria debe dejar un espacio para el impulso de estos proyectos y su puesta en marcha de forma que logremos reflejar nuestra identidad universitaria.
6. Por último, la diligencia y rapidez de los cambios no es una opción, es una necesidad. El concepto de "nativo digital" no es ni mucho menos despreciable. Es una realidad generacional que con mayor o menor impacto deberemos afrontar.

Notas


  1. El principio de la universalidad del conocimiento, el acceso al mismo a través de un instrumento como internet, aconsejarían irremediablemente este modelo de universidad casi por definición.
  2. España es el país de la Unión Europea de los 15 que menos bienes de alta tecnología exporta, sólo un 4,92% del total de sus exportaciones, muy por debajo de la media europea de 27 miembros, cercana al 17%, según los últimos datos facilitados por Eurostat (2006). Estamos lejos de la cabeza: Luxemburgo (40,66%), Irlanda (29,01%) y Reino Unido (26,48%), Hungría superan el 20%, y Países Bajos, Finlandia y Francia se sitúan cerca del 18%. Y nos situamos creca de la cola: Rumanía, Bulgaria y Polonia cierran la clasificación con porcentajes que apenas superan el 3%. Al respecto, Estados Unidos alcanza un 26,12%, (más de una cuarta parte de sus exportaciones, Japón un 20,04%, ambos por encima de la media de los 27 estados que conforman la actual Unión Europea.
  3. El caso de Aalto Universty (inicialmente llamada Innovation University), una nueva universidad finlandesa resultante de la fusión de tres universidades especialziadas en tres campos diferentes: computación, economía y diseño gráfico.
  4. Durante estos años, España con el impulso de proyectos como la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes o Universia adquirió proyección mundial dentro de los páises donde las proyectos universitarios en la web ganaron más ambición y protagonismo.
  5. Aun así, la filosofía del papel y la burocracia es muy fuerte en la Universidad. Algunos de los trámites que hacemos por Internet tienen que ser validados a través de mecanismos absurdos. Por ejemplo, es chocante comprobar cómo en las universidades los alumnos hacen la matrícula formal por Internet en su programa de matriculación ¡¡¡pero tienen que hacerlo desde la Universidadí!!! Si son de fuera tienen que viajar y desplazarse xxx kilómetros, acudir al centro donde se va a cursar la carrera, esperar tu turno para sentarte en uno de los terminales y realizar el proceso de matrícula...
  6. Las primeras redes sociales de la web 1.0 como classmates.com estuvieron vinculadas al fenómeno de los antiguos alumnos. Facebook como es sabido nación en un entorno universitario, pero sin calar en la trastienda institucional de la propia universidad donde germinó.
  7. Ambos proyectos son impulsados actualmente por Universia. El primer con un notable éxito, el segundo todavía en sus inicios,
  8. Se trata de una de una red social especializada de aficionados a la cocina a nivel experimental y en la que, como experimento he participado activamente para aprender cómo responde un colectivo de "inmigrantes digitales" -no especialmente diestro en dentro de los colectivos de Internet- a una red social. Tras seis meses congrega a 800.000 usuarios únicos al mes, actualmente.

1 comentarios:

Luis dijo...

Escuché tu exposición y ahora la estuve leyendo. Como siempre, rejuveneces mi espíritu.

Me alegra poder nuevamente coincidir contigo. En un ámbito más modesto, y mucho más que la UIMP, promuevo como consignas de la universidad moderna el trípode de: gestión del conocimiento, internacionalización y relaciones con la sociedad productiva y cultural.

Como siempre te veo a la cabeza del ejército de la modernidad que avanza sobre el terreno minado de las viejas consignas conservadoras. Avanti, piú avanti…

Un abrazo.

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