Algo de artes plásticas: La pintura que Mao no presenció

Jon Juanma Illescas Martínez (Desde España, especial para ARGENPRESS CULTURAL)
Del Libro Rojo a la pintura erótica tipo Playboy parece que sólo hay un paso, o dos. Si no que se lo pregunten a Hu Ming, artista china de 54 años que pasó de pintora del régimen a pintora del régimen, pero de otro, y sin salir de su país.
Hu Ming, hija de militares, trabajó en el ejército chino en la época de la Revolución Cultural. Allí se encargó primeramente de laborar en la biblioteca del ejército, de donde sin que sus superiores se percatasen, sustraía libros de dibujo de Miguel Ángel del que comenzó a copiar desnudos. Más tarde, la destinaron a la enfermería del campamento y como se desmayaba con tanta sangre aprovechó para cambiar por otro destino más “suave”: el tanatorio. Por lo visto no le daba tanta impresión como a los demás y siempre que podía se acercaba al lúgubre lugar (para otros evidentemente), deseosa de estudiar la anatomía humana. Ello la hizo una gran conocedora del cuerpo del hombre y la mujer, de sus curvas, recovecos y claroscuros.
Sin embargo, en la

Los pin-up clásicos tuvieron su auge en Estados Unidos (otrora “tigre de papel”) en los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial con la activación de la sociedad del hiperconsumo y el desarrollo de las técnicas de reprod

Realizados con pintura al óleo tanto con pinceles como con aerógrafos (más utilizados a partir de los ochenta por conseguir mejor ese aspecto más brillante, pulcro y reluciente que tanto obsesiona a los artistas de esta temática), los pin-up inundaban entornos exclusivamente ocupados por hombres que permanecían sin ver a una mujer largas horas del día o quizás varios meses o incluso años (garajes de automóviles, militares, presos, etc.) Helo aquí la función que cumplían: de “compañía”, por decirlo suave.

Al margen de que la obra de esta artista nacida en Beijin, pueda gustar más o menos (como pasa con todos los autores por otra parte), lo interesante es percatarnos como dice Suzi Gablick de la función social de la obra, y en este caso, sin ser malpensados, me parece que queda bastante claro que se centra en la autosatisfacción sexual personal del público-propietario (que diría John Bergen). No sólo hombres por lo que parece. Los/las mecenas de Ming se encuentran entre esa nueva estirpe enriquecida de consumista “clase media” y ricos capitalistas chinos (con y sin carnet del Partido). La pintora cambió el público, el nuevo es más rentable. Llegados a este punto una morbosa pregunta recorre mi mente: ¿Qué pensaría el viejo Mao si volviese de excursión a la nueva China

Imágenes: "Hu Ming" pintura China
- Alarma de invasión enemiga 2006
- Purificación 1996
- Las manoplas rojas 1998
- Costumbres sociales a través de los años 1998
- Enfermeras del ejército 2004
- La llamada del despertar 2006
* Jon Juanma es el seudónimo artístico/revolucionario de Jon E. Illescas Martínez, artista plástico, analista político y teórico del socialismo.
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