sábado, 24 de abril de 2010

Alsacia, La Danza del vientre y el raton casero

Si hemos aprendido algo con Margulis y su saga milmillonaria de vida y experiencias, es que GAIA LO CUENTA TODO...
No hay más que mirarla, y tras esa operación perceptiva, describir lo que ves. Y ya está.
UN EJEMPLO:

Alsacia bailaron sus habitantes al son de las fronteras

Ratones caseros diferentes a un lado y otro

Y las cornejas también,

Inviernos muy crudos hacia oriente

Inviernos crudos hacia la izquierda

Cero grados marca la diferencia

A la derecha los pajaros vuelan hacia el sur buscando agua viva, no gongelada

¿Y sus habitantes humanos?

¿Se podría descubrir una constatación biogegráfica de la famosa filosofía de la dichosa dicotomía mirando esos tejidos espesos de Gaia que llamamos territorios?

Pues sí que se puede. Se va pudiendo....

Si quedas en invierno al norte de Finlandia a que te recojan de la parad del autobus en una solitaria carretera...

Si el que viene o tendría que venir a recogerte es también del subtrópico, y además despistado...

Si aún no se han inventado los móviles, puede que mueras congelado en la media hora que tu amigo tarda en recogerte.

¿Pero es que acaso vivir en los fríos es más duro y difícil que super vivir en el subtrópico?

Depende. Todo depende de la organización social. Durante miles de años comunidades felices vivieron colonizaron aprendieron y divulgaron sus conocimientos en todas las partes habitadas del mundo.

Ahora bien, con la llegada del advenedizo patriarcado, surge, OLALÁ!, la Famiglia. Tu, Yo y nueve chavalitos pequeños que sobreviven a costa nuestra. Nuestra casa (siglo XVIII) pongamos que se encuentra en la montaña centroeuropea. A kilometros de otra casa vecina. Y al invierno "se le tuerce la cola" y resulta más largo de lo habitual. Si no has calculado bien los recursos almacenados para el invierno, puede que tu familia no sobreviva. O alguno de ellos.

¿Y en la comunidad es igual?

Nada de eso. Si la comunidad surgió como forma de vida fué por algo. La supervivencia de la comunidad implica la supervivencia de las personas que la integran. Sin comunidad es mucho más dificil la supervivencia. Función también del ecosistema. Una comunidad puede sobrevivir con eficiencia en cualquier clima.  En climas muy fríos, muy dicotómicos, la comunidad (grupo de personas: pongamos varias decenas de personas) presenta una mayor tasa de supervivencia, tanto de la comunidad como de los individuos que la componen. La muerte (o dormancia) de la comunidad y de lo comunitario, en algunos sitios del mundo, que nos hace incluso afirmar a veces a algunas personas que se lo he escuchado, "es que convivir es muy difícil", implica una gruesa cuesta arriba de cara a la supervivencia incluso de la especie.

La comunidad es también la transparencia radical. Es un sistema complejo de intercambio de información. Es como una ameba que va "rodando" sobre el espacio-tiempo (ecosistema, ecoBRAIN) mientras va variando y lo va haciendo también el ecosistema. Es pues un sistema complejo acoplado (sensu Maturana) a otro sistema complejo. Así, la comunidad es un sistema dinámico complejo resultado de la continua transacción de información en su seno, seno en el que no son diferenciables y separables dos posibles imaginariamente sbconjuntos abstractos que, en esa lógica abstracta podríamos defnir como comunidad humana y comunidad como ecosistema.

Entonces el patriarcado, tras tantas arcadas de siglos (pero no muchos) había terminado por diseñar, en plan universasalista e impositivo, un sistema ideológico y sistema de vida, que curiosamente partía de la extirpación de todo lo que oliera a comunidad. Aunque ellos seguían usando este nombre como etiqueta aquí y allá. Un dos tres responda otra vez: "Comunidad Económica Europea Descomunitarizada Previamente a Golpes de Ideología".

Pero claro, comunidades haberlas haylas. Ha seguido habiendo comunidad por todos lados. Basta somarte a tu cuerpo, sin ir más lejos. Y la gente ha seguido viviendo, conviviendo en comunidad a pesar de todo. Según y como. En la carretera de cádiz se vive la comunidad. Basta pasear por la calle. Mucho más que en los odiosos guettos para ricos, donde la posibilidad de ver a alguien y saludarlo sin que sea a través de un odioso cristal de un odioso coche disminuye progresivamente.

En el tiempo no digamos. En ese odioso guetto de ricos (odioso, porque lo que genera un tal aislamiento y extirpación comunitaria en el día a día es eso: odio, soledad...) seguro que hace algunas décadas se juntaban grupos de personas para alguna actividad, la que fuese, en plan mucho más comunitario.

La insolencia de esta sociedad que va dejando afortunadamente de serlo, llegaba al extremo de ignorar incluso el pasado más reciente. Calcule usted el numero de anuncios y publicidades varias que se tiene que haber tragado una persona para olvidarlo con esa facilidad.

Así, nos parece que todo el mundo toda la vida ha viajado en coche. Nos parece que solo existe un mundo que es el nuestro, el eurocentrico. "las cosas son así" escuchamos inamovible mente a veces. etcetera...

Y llega el famoso decrecimiento y hasta nos olvidamos que más allá de Europa existe un mundo muy grande (casi todo él) donde el decrecimiento brilla por todos sitios. Pero la máquina ideológica del Dios "progreso", ((que familiarmente nos gusta ya llamar "progresillo", por "probecillo" (andaluz) de "pobrecillo")), en sus estragos supera a diez millones de bulldozer juntos.

Esa abduccion bipolar dominante en el pensamiento forjado ante las "injusticias" territoriales, y climáticas, padecidas en el seno de los grupúsculos (familias) patriarcales, cuando se lanzan a la aventura de la supervivencia...

Esa abduccion bipolar del progreso llega al cinismo, no solo de que podamos a olvidar nuestra propia historia más o menos reciente, sino a olvidar asimismo que el sur existe. Que el planeta existe. Y que rebosa de formas sociales de vida en cada rincón. Miles de lenguas, culturas, danzas, cantes, costumbres, diversiones, y en fin formas de supervivencia que acumulan una tal cantidad de información utilísima para la supervivencia, no solo de ellos, sino también de nosotros, los "expatriados", o divorciados mentalmente de toda esa riqueza por mor de la abducción bipolar del progreso y demás.

Como Alsacia, Afroropa muestra otra frontera muy viva y al mismo tiempo muy dura, o fuerte, según la terminología al uso en biogeografía. Viva por su historia y dinamismo. Dura por el ostracismo imperante en los ya caduquísimos medios clásicos de (in)comunicación.

La dureza de las fronteras establecidas entre estados, devorando y descuartizando pueblos y comunidades que llevan ahí una cuasi-eternidad. La linea recta de la geometría euclídea que se lleva a un mapa plano (cerebro plano) para apoderarnos de tal o cual recurso, es heredera sensorial y neurosemantica de la linea que marca el flanco de una figura femenina danzando.

Distribución sinusoidal: el flanco de la danza del vientre...

Distribución lineal: el flanco de la danza cortesana...

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